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miércoles, 28 de marzo de 2012

En estas pascuas: “Acuérdate de Jesucristo”


Posted: 28 Mar 2012 05:47 AM PDT

reflexiones de dios cristianas , reflexiones cortas, reflexiones cortas de la vida, reflexiones de superacion“Acuérdate de Jesucristo,
resucitado de entre los muertos…
(Me acuerdo muy bien de Él.
A todas horas.
Me acuerdo de Él, buscándolo;
sintiéndome buscado por sus ojos gloriosamente humanos).

“En él, nuestras penas…”
(La soledad innata, donde crezco
como un tallo de menta.
El complejo indecible que me envuelve
las raíces del alma más profundas,
abiertas sólo a Dios, como al océano…
La durísima cruz de esta esperanza
donde cuelgo seguro y desgarrado.
La infinita ternura que me abrasa
como un viejo rescoldo
de montañas nativas).

La impaciencia sin citas y sin puertos…
“En Él, nuestra Paz…”
(La Paz pedida siempre.
La Paz nunca lograda.
La extraña Paz divina que me lleva
como un barco crujiente y jubiloso.
La Paz que doy, sangrándome de ella,
como una densa leche).

«¡En Él, la Esperanza, y en Él la Salvación!”

(…Y entretanto celebro su Memoria,
a noche abierta, cada día…).

Pedro Casaldáliga


domingo, 18 de septiembre de 2011

El mejor escondite


Cierto día, Dios estaba cansado de las personas.
Ellas estaban siempre molestándolo, pidiéndole cosas.
Entonces dijo: "Voy a esconderme por un tiempo".
Reunió a sus consejeros y preguntó:
"¿Dónde debo esconderme?"
Algunos dijeron: "Escóndase en la cima de la montaña más alta de la tierra".
Otros: "Escóndase en el fondo del mar, no van a hallarlo allí".
Otros: "Escóndase en el otro lado de la Luna, ése es el mejor lugar.
¿Cómo lo hallarían allí?".
Entonces Dios se volvió hacia el más inteligente de sus ángeles y le inquirió: "¿Dónde me aconsejas que me esconda?".
El ángel inteligente, sonriendo, respondió:

"¡Escóndase en el corazón humano. Es el único lugar donde ellos no buscan nunca!"

Felices


Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse.
Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita, porque evitarán muchos inconvenientes.
Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas, porque llegarán a ser sabios.
Felices los que saben escuchar y callar, porque aprenderán cosas nuevas.
Felices los que son suficientemente inteligentes, como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean.
Felices los que están atentos a las necesidades de los demás, sin sentirse indispensables, porque serán distribuidores de alegría.
Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y tranquilidad las cosas grandes, porque irán lejos en la vida.
Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino será pleno de sol.
Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar, porque no se turbarán por los imprevisible.
Felices ustedes si saben callar y hasta sonreír cuando se les quita la palabra, se los contradice o cuando les pisan los pies, porque el Evangelio comienza a penetrar en su corazón.
Felices ustedes si son capaces de interpretar siempre con benevolencia las actitudes de los demás
aún cuando las apariencias sean contrarias. Pasarán por ingenuos: es el precio de la caridad.
Felices sobretodo, ustedes, si saben reconocer al Señor en todos los que encuentran, entonces habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.

Dios Habla contigo


Un hombre susurró: Dios habla conmigo.

Y un ruiseñor comenzó a cantar

Pero el hombre no oyó.

¡Entonces el hombre repitió

Dios, habla conmigo

Y el eco de un trueno, se oyó

Más el hombre fue incapaz de oír.

El hombre miró enrededor y dijo:

Dios, déjame verte

Y una estrella brillo en el cielo

Pero el hombre no la vio.

El hombre comenzó a gritar:

Dios, muéstrame un milagro

Y un niño nació

Mas el hombre no sintió el latir de la vida.

Entonces el hombre comenzó a llorar y a desesperarse:

Dios, tócame y déjame saber que estás aquí conmigo...

Y una mariposa se posó

Suavemente en su hombro

El hombre espanto la mariposa con la mano y desilusionado

Continuó su camino, triste, solo y con miedo.

Hasta cuándo tenemos que sufrir para comprender que Dios está siempre donde está la vida?

Hasta cuándo mantendremos nuestros ojos y nuestros corazones cerrados para los milagros de la vida que se presentan diariamente en todo momento?

Con el dinero se puede comprar


  • La cama, pero NO el sueño.
  • La comida, pero NO la digestión
  • El libro, pero NO la inteligencia.
  • El lujo, pero NO la belleza.
  • Una casa, pero NO un hogar.
  • El remedio, pero NO la salud.
  • La convivencia, pero NO el amor.
  • La diversión, pero NO la felicidad.
  • El crucifijo, pero NO la fe.
  • Un lugar en el cementerio, pero No el cielo

Preocúpate primero por las cosas de Dios...

no siempre te dará todo lo que pidas ¡pero siempre te dará todo lo que necesites!

Calma mi paso Señor


Desacelera los latidos de mi corazón, calmando mi mente.
Diminuye mi ritmo apresado con una visión de la eternidad del tiempo.
En medio de las confusiones del día a día, dame la tranquilidad de las montañas.
Retira la tensión de mis músculos y nervios con la música tranquilizante de los ríos de aguas constantes que viven en mis recuerdos.
Ayúdame a conocer el poder mágico y reparador del sueño.
Enséñame el arte de tomar pequeños descansos: reducir mi ritmo para contemplar una flor, charlar con un amigo, acariciar a un niño, leer un poema, oír una música preferida.
Calma mi paso, Señor, para que yo pueda percibir en medio de la incesante labor cotidiana de los ruidos, luchas, alegrías, cansancios o desalientos Tu presencia constante en mi corazón. Calma mi paso, Señor, para que yo pueda entonar el cántico de la esperanza, sonreír para mi prójimo y callarme para escuchar Tu voz.
Calma mi paso, Señor, e inspírame a enterrar mis raíces en el suelo de los valores duraderos de la vida, para que yo pueda crecer hasta las estrellas de mi destino mayor.
¡Gracias, Señor, por el día de hoy, por la familia que me diste, mi trabajo y, sobretodo, por Tu presencia en mi vida.

Buscando a Dios


Cuando la vida pierde su brillo,
cuando el tiempo deja de existir,
cuando ya no queda esperanza,
cuando no hay deseo de vivir,
es hora de buscar a Dios.

Cuando las flores no te impresionan,
cuando no ves la belleza de una mariposa al volar,
cuando no oyes música en el piar de un pájaro,
cuando el arco iris no te hace pensar,
es hora de buscar a Dios.

Cuando el alborear no te habla,
cuando el rayar del día no te hace sonreír,
cuando el cantar del gallo no te anima,
cuando el calor del sol no te hace mejor sentir,
es hora de buscar a Dios.

Si te preguntas el por qué,
si buscas una explicación,
si la vida no tiene sentido,
si crees que nadie tiene razón,
es hora de buscar a Dios.

Si el embarazo de una mujer no te dice nada,
si el nacimiento de un niño no te hace llorar,
si un "papá dame un beso" no te llega al alma,
si un nieto no te hace soñar,
es hora de buscar a Dios.

Si el Firmamento no te pasma,
si las Estrellas no te vislumbran,
si la Luna no te mira,
si el Universo no te asombra,
es hora de buscar a Dios.

Bendición del Hogar


¡Dios mío!, bendice mi casa, para que sea el hogar del amor y la paz.

Bendice, la puerta abierta como dos brazos extendidos que dan la bienvenida a mis invitados.

Bendice, las ventanas que dejan entrar el sol a raudales cada mañana, y por donde se asoman las estrellas del firmamento, que son luces de esperanza para la humanidad.

Bendice, los muros que nos defienden del viento, del frío, del calor, y que son nuestros amigos en las horas que pasamos en la casa.

Bendice, nuestra mesa, y los sitios de trabajo diario para que nos ayudes, y el lugar de reposo para que nos guardes del peligro.

Bendice, el techo que cobija los afanes de hoy, y los sueños de mañana, y que guarda para siempre entre los vivos, la memoria sagrada de los que se han ido al cielo.

Bendice, la luz de la casa, la madre, la fuerza, y el aliento..... el padre, y que sean benditos los hijos, luz de esperanza, y de sueños futuros.

Bendice, los sentimientos, las ternuras, el amor, los anhelos que florecerán en nuestras vidas cotidianas.

Bendice, nuestros pensamientos para que siempre sean puros, y las palabras para que sean rectas, y que nuestros actos en la tierra nos conduzcan a TÍ.

Bendice nuestras horas de paz y de silencio, para que fortalezcamos juntos nuestro espíritu, y este nos lleve puros hacia TÍ.

Bendice, nuestros dolores más profundos, y nuestras alegrías porque son el corazón de la familia.


¡SEÑOR!, QUÉDATE SIEMPRE CON NOSOTROS..... EN TU MORADA..... EN NUESTRA CASA!

Autor Desconocido.

Bendición Irlandesa


  • Que el camino venga a tu encuentro,

  • Que el viento sople siempre a tu espalda,

  • Que el sol te de siempre en la cara,

  • Que la lluvia caiga lentamente en tu campo

  • y hasta, que volvamos a vernos...

  • Que Dios te tenga en la palma de su mano.